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sábado, 21 de mayo de 2016

TALLER 14 DE MAYO

Dieta, Nutrición y Ayuno

Foto: Guillermo Porta


El Ayurveda es una ciencia que tiene más de 5.000 años y procede de dos palabras sánscritas Ayus que significa vida y Veda que significa conocimiento y ciencia. Por lo tanto el Ayurveda se traduce como la ciencia de la vida. El propósito del Ayurveda es decirnos cómo nuestras vidas pueden ser influidas y moldeadas sin ser perturbadas con la enfermedad o la edad.




Principios

  • Uno de los principios más importantes es que la mente ejerce una gran influencia en el cuerpo y para liberarnos de la enfermedad necesitamos contactar con nuestra propia consciencia, equilibrarla y llevar ese equilibrio a nuestro cuerpo.
  • El Ayurveda nos enseña que cada persona nace con un tipo de constitución que es su naturaleza básica.

            Los cinco elementos básicos: éter, aire, fuego, tierra y agua se manifiestan en el   cuerpo como tres principios básicos o humores conocidos como la tridosha.
Los tres doshas se llaman Vata, Pitta y Kapha y tienen tres funciones básicas: Vata controla el movimiento  (espacio y aire); Pitta controla el metabolismo (fuego y agua); Kapha controla la estructura (agua y tierra).

  • Un médico ayurvédico no pregunta: ¿Qué tipo de enfermedad tiene mi paciente? sino ¿Quién es mi paciente? ¿Cuál es su constitución?


Tipos de constitución: (mente-cuerpo)
           
            Saber tu constitución es esencial para conocerte y saber lo que te conviene.  El Ayurveda tiene en cuenta el lugar dónde se encuentra la mente y el cuerpo.  Los doshas permiten el diálogo de la mente y el cuerpo. Todos nuestros deseos, esperanzas, miedos, sueños nos dejan una marca en el cuerpo y esto le va dando forma a nuestro cuerpo. El desequilibrio en los doshas es la primera señal de que mente y cuerpo no están perfectamente coordinados.

Todo dentro de nuestro cuerpo contiene estos tres principios. Así como hay tres doshas también hay tres tipos básicos de constitución dependiendo de qué dosha predomina. Es importante saberlo para centrarnos en la dieta, el ejercicio y rutina diaria que debemos seguir para prevenir la enfermedad.

Los sabores
La Naturaleza ha clasificado todos los alimentos en seis sabores. Los seis sabores (dulce, salado, amargo, astringente, ácido y picante) deberían estar presentes en cada comida que hacemos para asegurarnos que todos los nutrientes estén presentes. Además la comida puede ayudar a equilibrar la mente y el cuerpo.

Dulce: Cereales, pasta, pan, frutos secos, productos lácteos, aceites, frutas dulces, verduras como el boniato, pescado, carne de ave, carne y azúcar.
Ácido: Cítricos, fresas, frambuesas, moras, tomates, vinagre, alcohol.
Salado: Sal, pescado, carne, algas, salsa de soja y comidas procesadas.
Picante: Pimienta, cayena, jengibre, ajo, cebollas, chiles, rábanos, albahaca, tomillo y clavos.
Amargo: Verduras amarillas y verdes y de hoja verde.
Astringente: Legumbres, guisantes, té, arándanos, pomelos, manzanas y verduras de hoja verde.


La dieta sátvica / ojas
Lo ideal sería que cada comida que comiéramos se convirtiera en ojas(energía). Una dieta excelente y equilibrada sería aquella en la que el cuerpo convirtiera los alimentos en ojas con el mínimo esfuerzo. El ayurveda llama a estos alimentos sátvicos o puros.

Según Swami Sivananda una dieta que es un complemento total de la práctica yóguica y del progreso espiritual es llamada una dieta yóguica. La dieta tiene una íntima conexión con la mente. La mente está constituida por la parte más sutil de la esencia de la comida.
La naturaleza interior de una persona se purifica por la pureza de la comida.
La comida juega un papel importante en la meditación ya que los diversos alimentos producen diversos efectos sobre el cerebro. La comida debería ser ligera, nutritiva y satvica (pura) para poder meditar.
Comida sátvica: Calma y purifica la mente, genera ecuanimidad, equilibrio e inclinaciones devocionales.
Leche y derivados, cereales, legumbres, frutas, verduras, frutos secos, otros (melaza, azucar de caña, miel, gengibre, etc)
Comida rajásica: Genera inclinaciones apasionadas, agitadas y ruidosas.
Pescados, huevos, té, café, cacao, pimienta, mostazas, especias, comidas muy sazonadas, azucar blanco, comidas excesivamente fritas, rábanos,…
Comida tamásica: Genera inercia y pereza y pensamientos excitantes e impuros.
Carnes, drogas, ajo y cebolla, comida pasada, rancia y sucia, comidas recalentadas, setas.

Hay que llenar la mitad del estómago de comida, un cuarto con agua y el resto para la expansión de gas.
Bendecir la comida y no realizar asanas después de ingerir una comida ni tampoco cuando se tienen mucha hambre.
Tomar miel y limón por las mañanas da energía y purifica la sangre. Toma comidas ligeras por la noche.
Una dieta vegetariana bien seleccionada es perfectamente indicada para la nutrición del ser humano. Tomar comida sencilla y natural y no convertirse en un esclavo de la comida. Si se piensa excesivamente en la comida, ello creará una mayor conciencia corporal.

El uso de los condimentos
En la dieta de los aspirantes a despertar la kundalini, los condimentos tienen un papel muy importante. Los condimentos  como cilantro, comino, cúrcuma, pimienta negra, verde, cardamomo, canela, etc. también se llaman digestivos porque ayudan a la digestión. No son especias para dar sabor a la comida, son condimentos que tienen las mismas propiedades que las enzimas  en el cuerpo y al ayudar en el proceso digestivo conservan la energía vital y ayudan a mantener la temperatura interna del cuerpo.
Cuando hablamos de dieta debemos tener en cuenta que el cuerpo debe ser capaz de digerir toda la comida.
Según Swami Satyananda (y muchos otros) una combinación de comida macrobiótica es lo mejor. También aconseja cocinar un poco la comida antes de ingerirla. Se debe añadir 5 ó 6 condimentos durante la cocción para liberar las enzimas y sustancias químicas que favorecen la digestión. La combinación de calor, condimentos y enzimas descompone la comida en componentes más pequeños y  básicos haciéndola más fácil de digerir.

El yoga y la dieta son ciencias independientes
Aunque la dieta es una ciencia independiente está relacionada a todos los sistemas de yoga. Por supuesto la dieta ideal varía de un yoga a otro. El régimen para un practicante de hatha yoga, karma yoga bhakta yoga, raja yoga o kriya yoga no es el mismo.

Un karma yogui puede comer todo tipo de comidas (cocinadas, crudas, …) porque su metabolismo es rápido debido al trabajo duro. Sin embargo,  el metabolismo de un raja yogui o de un practicante de kundalini el metabolismo es muy lento y tiene que tener cuidado con la dieta y con lo que consume. Una comida que va bien a todo tipo de practicantes de yoga es el kechari (arroz, dhal, verduras). Es una comida económica y nutritiva y se puede comer tanto como se quiera porque se digiere bien.
Para aquella persona que se tome en serio la práctica de yoga, la dieta es tan importante como el yoga. Para hacer las prácticas de kriya yoga se recomienda una dieta estrictamente vegetariana. Kundalini yoga es un sistema que purifica todo el cuerpo. Si hay un exceso de toxinas en el cuerpo el proceso de purga puede ser drástico. El consumo de un exceso de  comida hará difícil realizar las técnicas correctamente, especialmente pranayama y uddiyana bandha. No hay que pasar hambre ni convertirse en maniáticos de la comida.

La esencia de la comida
La comida que comemos no es meramente para satisfacer  nuestro paladar. Cada comida tiene su esencia y en yoga se le llama sattwa. Sattwa significa la esencia última de la comida. Esto no hay que confundirlo con vitaminas o minerales. Sattwa es la forma más sutil del alimento. Cuando comemos sólo por placer sólo obtenemos la parte más burda. Por eso los yoguis de todas las tradiciones han vivido con una cantidad mínima de comida durante los periodos de sadhana.
Cuando comemos demasiado creamos un peso en el sistema digestivo y cuando el sistema digestivo está saturado somos incapaces de extraer la parte satvica de la comida. Sattwa es una sustancia  que nutre los pensamientos y el sistema nervioso. Es beneficioso que un sadhaka ayune de vez en cuando. Cuando el cuerpo se mantiene ligero y puro puede extraer con más facilidad sattwa de la comida.

Ayuno
El mayor deber del ser humano es hacer sadhana. Para la sadhana un cuerpo y una mente sanos y equilibrados son esenciales. El ayuno es una gran ayuda para mantener el cuerpo en un buen estado de salud. Si hay el menor  síntoma de enfermedad en el cuerpo lo mejor es ayunar uno o dos días .
Al principio es difícil hacer un ayuno sólo de agua así que se aconseja tomar zumos de frutas con bastante agua.
El ayuno proporciona descanso al sistema digestivo y elimina toxinas en el cuerpo. Limpia el organismo y lo hace más energético. Se requiere mucha precaución para hacer ayunos prolongados y se requiere la guía de un experto o de lo contrario puede haber más perjuicio que beneficio. Dos o tres días de ayuno se puede hacer sin la guía de un experto.

Un ayuno de 24 horas proporciona descanso a las vísceras y tenemos más tiempo libre para nuestras prácticas yóguicas. El ayuno rejuvenece el organismo y concentra la mente. Nuestras energías son recanalizadas.

Aunque el ayuno es un remedio excelente no puede curar enfermedades debidas a deficiencias por una alimentación incompleta. Los ayunos prolongados no son aconsejables en enfermedades como la anemia, astenia o durante el embarazo.

El ayuno da una clara visión interna. Quien ayuna de forma regular tiene pensamientos precisos. El ego casi no aparece. Sus pensamientos son sublimes y firmes. Sus actos diligentes. Sus ideas son rayos de luz en la oscuridad de la vida humana.

Durante el proceso de interrupción del ayuno y después del mismo se puede observar una tendencia al estreñimiento. Esto es normal y pasajero. Por este motivo se aconseja una dieta de frutas durante los primeros días. Estas se digieren con facilidad y estimulan el peristaltismo. Nunca debemos comer en exceso después de un ayuno y menos si se trata de un ayuno prolongado. El poder digestivo se debilita después de un ayuno prolongado. La naturaleza debe tomar su tiempo para renovarse y tomar vigor. Se puede interrumpir el ayuno con sopas de verduras, zumos de frutas diluidos, agua de coco.

La Nutrición  La cuestión de la proteína
Un alimento proteínico completo es aquel que contiene todos los aminoácidos esenciales. Aparte de la carne, huevos y productos lácteos, todos los aminoácidos esenciales se encuentran en distintas cantidades en todo tipo de legumbres, cacahuetes, semillas de soja, maíz, avena, trigo integral y levadura de cerveza. La mayor parte del resto de los alimentos  como frutas, verduras y frutos secos se consideran incompletos debido a que falta uno o más aminoácidos esenciales. Aún así son alimentos esenciales. Si escogemos un tipo de alimento complementario que nos proporcione los otros aminoácidos que le falten al primero obtendremos una proteína completa.

Cualquier dieta vegetariana puede ser completa si se escogen los alimentos adecuadamente. Hay alimentos que se complementan muy bien: arroz y legumbres, legumbres y semillas, arroz y soja, arroz y derivados de la leche, trigo integral y legumbres, sésamo y legumbres, cereales y derivados de la leche, trigo integral y soja.

Los alimentos no carnívoros que proporcionan altas concentraciones de proteínas son: las semillas de soja, los frutos secos, los cereales integrales, las pipas de girasol, el germen de trigo, las semillas de sésamo, las habas secas, la levadura de cerveza, la leche de soja, la leche y el queso. Una deficiencia de proteína puede producir anemia

miércoles, 13 de abril de 2016

TALLER 9 DE ABRIL

AYUDAS, EXPERIENCIAS Y OBSTÁCULOS EN LA MEDITACIÓN

Foto: Guillermo Porta
¿Qué es la meditación? Yoga es meditación. “Yoga es el cese de los movimientos de la consciencia” I:2.  El yoga, la restricción del pensamiento fluctuante, conduce a un estado sattvico. Pero a fin de detener las fluctuaciones se necesita fuerza de voluntad; de ahí que se necesite cierto grado de rajas.

Concentración/Meditación  Concentración es fijar la consciencia en un punto o zona” dentro o fuera del cuerpo. Es el arte de reducir las interrupciones de la mente para finalmente eliminarlas del todo. Puede enfocarse en objetos internos o externos. Los externos deben ser auspiciosos y estar asociados a la pureza. Sri Vyasa dice que ciertas partes del cuerpo son adecuadas para la concentración: la esfera del ombligo, el loto del corazón, el centro de la cabeza, la luz brillante, la punta de la nariz y la raíz de la lengua.
“Meditación es un flujo regular y continuo de atención dirigido hacia el mismo punto o región”.
Dharana se ocupa más de la eliminación de las ondas de pensamiento fluctuantes a fin de alcanzar la concentración unidireccional; en Dhyana el énfasis radica en el mantenimiento de una observación contemplativa, regular y profunda.   Yoga Sutras BKS Iyengar


“La meditación regular abre las avenidas del conocimiento intuitivo, hace que la mente sea calmada y serena, despierta un sentimiento extático y pone al estudiante de yoga en contacto con la fuente del supremo Purusha. Si existen dudas todas se aclararán por si mismas. Sentirás donde debes poner los siguientes pasos en el siguiente peldaño de la escalera espiritual. Una misteriosa voz interna te guiará”. Swami Sivananda

Para que se de el estado meditativo tenemos que practicar las técnicas de concentración. Por medio de la atención puedes desarrollar tus facultades y capacidades mentales. Donde hay atención hay concentración. La atención es uno de los signos de una voluntad entrenada. Se encuentra en personas de mentalidad fuerte.
Hay dos clases de atención externa e interna. Cuando la mente se dirige hacia objetos externos se llama externa y cuando se dirige a objetos mentales u ideas se conoce como interna. También existe la atención voluntaria e involuntaria. La atención voluntaria necesita esfuerzo, voluntad, determinación y entrenamiento mental. El interés desarrolla la atención. Los científicos y ocultistas poseen atención en alto grado. Un juez, un cirujano pueden obtener éxito en sus profesiones cuando están dotados del poder de la concentración en alto grado. Cuando hagas cualquier trabajo sumérgete en él. Olvídate de ti mismo. Silencia los demás pensamientos. Los científicos están tan absortos con sus experimentos e investigaciones que se olvidan de comer durante días.

Purifica primero la mente por la práctica de la conducta correcta y luego emprende la práctica de la concentración. La concentración sin pureza mental carece de valor. Aquel que tiene postura firme y ha purificado sus nervios y su envoltura vital por la práctica constante del control de la respiración será capaz de concentrarse fácilmente.

Al principio de la práctica te puedes concentrar en el tick-tack de un reloj o en la llama de una vela  o cualquier objeto agradable a la mente. Esto es concentración concreta. Fija la mente en la punta de la nariz. Practica un minuto al principio y ve aumentando el tiempo hasta media hora. Esta práctica da firmeza a la mente.
Fija la mente entre las dos cejas medio minuto y aumenta… Esto hace desaparecer la agitación mental y desarrolla la concentración.
Para desarrollar la concentración hay que reducir las actividades mundanas y observar periodos de silencio por dos horas o más. Practica concentración hasta que la mente esté bien estabilizada en el objeto de concentración.
Hay leyes definidas de pensamiento como la ley de continuidad que operan en el plano mental o mundo del pensamiento. Cuando lamente piensa en un objeto puede pensar en sus cualidades y también en sus partes. Cuando piensa en una causa también puede pensar en su efecto. Cuando te concentras en una manzana puedes pensar en su color, forma, tamaño, en las diferentes partes como la piel, la pulpa, las semillas… puedes pensar en los lugares donde se cultivan, en su gusto, en sus efectos sobre el sistema digestivo. Por la ley de la asociación puedes pensar en otras frutas… Debes tener una línea definida. No debes permitir que entren otros pensamientos que no estén conectados con el objeto entre manos. Tendrás que luchar, la mente tratará por todos los medios de correr por los viejos surcos y tomar su antigua carretera familiar.

Cuando te concentres en cualquier objeto no luches con la mente. Evita la tensión ya sea en la mente o en el cuerpo. Piensa sin tensión y de un modo continuo en el objeto. No permitas que la mente huya. Si las emociones te molestan durante la meditación no te preocupes por ellas. Pasarán pronto. Si tratas de desviarlas tendrás que utilizar la fuerza de voluntad. Ten una actitud diferente. El vedantista utiliza la fórmula: “No me preocupo, marchaos. Yo soy el testigo de las modificaciones mentales”


“La meditación no llega fácilmente. Lo árboles crecen con lentitud. Hay que esperar la floración y la maduración del fruto antes de poder disfrutar de este. La floración de la meditación es una paz inexpresable que impregna todo el Ser. Su fruto es la dicha del estado de superconsciencia, el cual es indescriptible porque uno se funde con Ello, sin que quede nadie para describir la experiencia. La mente no se encuentra satisfecha en ningún lugar excepto en el propio interior, cuando se abstrae del mundo y toca el silencio interno”.  Swami Vishnu Devananda

La mente se convierte en un auténtico capataz. Sus deseos son insaciables y cada deseo satisfecho puede dar lugar a cien más. Controlando constantemente las ondas del pensamiento, u observándolas sin identificarse con ellas, es posible reducirlas y, finalmente detenerlas. Cuando estas ondas se aquietan durante la meditación, se revela el verdadero Ser y uno experimenta la Conciencia Cósmica. La realización de la Unidad de toda existencia, manifestada e inmanifestada, es el objetivo de la existencia humana.

La unidad existe ya. Es nuestra verdadera naturaleza, pero ha sido olvidada a causa de la ignorancia. La principal aspiración de cualquier práctica espiritual no es otra que hacer desaparecer el velo de la ignorancia, la idea de que estamos confinados por el cuerpo y por la mente. Si se enciende una luz en una habitación oscura, la oscuridad desaparece instantáneamente y toda la estancia se ilumina. Si se destruye la identificación con el cuerpo y la mente, a través de una meditación constante en el Ser, la ignorancia se desvanece y puede verse en todo lugar la luz suprema del Atman.

El esfuerzo constante para sentir que uno es el Todo puede y debe practicarse en medio de una actividad intensa. Deja que el cuerpo y la mente trabajen, pero siente que estás por encima de ellos. Cuando se controlan los sentidos, incluso en el lugar más multitudinario y ruidoso de una gran ciudad, pueden experimentarse soledad y paz perfectas. Si, por el contrario, los sentidos son turbulentos y no se tiene el suficiente poder para abstraerlos, ni en la soledad de los Himalayas puede encontrarse la paz.


La meditación es una experiencia que no puede ser descrita. En el estado meditativo no existe el pasado ni el futuro, si no únicamente la consciencia del YO SOY en el AHORA eterno. Tal estado sobreviene cuando se detienen todas las vibraciones mentales y la mente misma desaparece. El estado análogo más próximo es el sueño profundo, en el que no hay tiempo, ni espacio ni causalidad. La meditación, sin embargo, es muy distinta al sueño profundo. Es un estado de pura consciencia que produce cambios profundos en la sique. La meditación es la verdadera fuente del descanso



Ayudas y Guías en la meditación
1. Es importante la regularidad en la hora, lugar y práctica. La regularidad hace que la mente se tranquilice sin demora.
2.  El momento más adecuado es por la mañana temprano o al anochecer cuando Sattua predomina. La hora entre las 4 y 6 de la mañana es “Brahmamuhurta” cuando la mente está tranquila después de haber dormido y no se ve afectada por las actividades diarias.
3. Debes tener un lugar sólo para meditar. Adornarlo con fotos, velas, …
4. Sentarse orientado al norte o al este para que las vibraciones magnéticas  influyan favorablemente.  Esto calma la mente y ayuda a la concentración.
5. Aislar el asiento con una manta de lana.
6. Mantener una posición firme, cómoda e inmóvil, con la espalda y el cuello rectos. Esto ayuda a la concentración y a que la mente también esté firme.
7. Ordena tu mente antes de empezar.
8. La respiración debe ser regular. Haz algunos ejercicios de pranayama para oxigenar el cerebro y luego ralentiza tu respiración hasta que resulte casi imperceptible.
9. Mantén la respiración rítmica. La regulación de la respiración regula también el fluido del prana o energía vital (So inspirar Ham espirar).
10 Al principio deja correr la mente. Irá de una cosa a otra. No la fuerces tratando de calmarla, surgirán ondas mentales adicionales que obstaculizan la meditación. Si la mente sigue inquita obsérvala como si estuvieras viendo una película (posición del testigo). Poco a poco se calmará.
11. Lleva tu atención al entrecejo o al corazón. Concéntrate en un objeto o símbolo de concentración (imagen o mantra –si no tienes mantra, utiliza OM).
12. Comienza la meditación con periodos cortos y ve aumentando poco a poco.

Experiencias
1. Muchos pensamientos: recuerdos, imágenes, ideas, pensamientos de la vida diaria.
2. Sensaciones físicas: cosquilleo, hormigueo, sacudidas, calor, balanceo. Esto se debe al estréss que se libera.
3. Estados de ánimo o emociones, sentimiento de felicidad o tristeza, sensaciones en la zona del corazón. También se debe a la liberación del estrés.
4. Los sonidos Anahata. Son sonidos místicos oídos por el yogui al comienzo de su meditación. Es un signo de purificación de los nadis o corrientes astrales. Se oyen campanas, los címbalos, la flauta, etc. finalmente se oye el sonido que absorbe a todos los demás y se llega al silencio.
5. Luces en la meditación.  Al comienzo aparecen luces de diferentes colores. Son luces tanmatricas  o de formas elementales tierra, agua, fuego y aire. Se pueden ver pequeñas bolas de luz blanca. Después de un tiempo la luz aumenta de tamaño. La aparición de la luz denota que estás trascendiendo la consciencia física.



Obstáculos en la meditación
Físicos
1. La falta de regularidad
2. La enfermedad. Si no se tiene buena salud no se puede realizar ninguna práctica rigurosa de yoga o meditación.
3. Hablar demasiado. El silencio nos permite interiorizar.
4. Malas compañías. Personas negativas, …
5. El espíritu de crítica es totalmente negativo. Se pierde demasiado tiempo en cotillear.
6. la autojustificación es otro peligro para el desarrollo de la concentración.
7. La falta de un maestro espiritual.

Mentales
1. La cólera y todas sus variantes como el resentimiento, la indignación, la ira y la irritación. Enfadarse es perder el control mental y físico en vez de ayudar afecta a la meditación. La cólera se fortalece a través de la repetición. Haz actos positivos para contrarrestarla.
2. La depresión. Ocurre como resultado de impresiones anteriores, mala compañía, días nublados, etc.
3. La duda. Evita el progreso espiritual.
4. Malos pensamientos. Muchos de ellos son el resultado de antiguos samskaras o tendencias. Hay que estar alerta.
5. El miedo
6. La avaricia. Es difícil de satisfacer y asume diversas formas sutiles. Aquel hombre que busca fama y poder sea yogui o no fracasará en el camino espiritual.
7. El odio. Puede ser odio contra otra religión u otra nación. El antídoto es servicio desinteresado y meditación.

Obstáculos mayores
Estos aparecen una vez trascendidos algunos de los obstáculos anteriores.
1. La ambición y el deseo. Recuerda que el placer produce dolor; que todo es perecedero. Desarrolla la indiferencia hacia los objetos placenteros. No te apegues a los deseos.
2. Orgullo moral y espiritual. Un estudiante se puede volver vanidoso a causa de la práctica de austeridades  y experiencias meditativas. Si pensamos que no somos más que una gota en un océano será difícil tener ego y orgullo.
3. Hipocresía religiosa. Muchos sannyasins que acaban de comenzar en la senda espiritual o que han conseguido algunos poderes síquicos empiezan a posar como grandes Mahatmas. Hay que recordar que la senda es larga y la virtud que más nos puede ayudar es la humildad.
Nombre y fama. Bajo cualquier circunstancia se debe ser una persona común. Antes de construir Ashrams y tener seguidores se debe purificar el Ser.
4. Visiones. A medida que el practicante progresa tendrá visiones de seres elevados. Hay que tratarlos como pensamientos. La meta está más allá de toda forma o visión.
5. Siddhis. Evita tales poderes pueden ser un gran obstáculo.

Además de estos obstáculos existen cuatro causas adicionales de distracción: pesar, desesperación o mala disposición, temblor del cuerpo y respiración irregular o fatigosa (posiblemente la respiración fatigosa agita el cuerpo, creando inestabilidad, que a su vez provoca ansiedad mental). Todos ellos causan distracciones que agitan la mente y la consciencia.
Estos impedimentos son: autoinflingidos, desequilibrios de los elementos en el cuerpo y problemas causados por el destino como los defectos genéticos. Hay que conquistarlos y combatirlos a través de las disciplinas yóguicas.

Expectativas durante la meditación No debemos tener expectativas, ni buscar experiencias porque esto impide el proceso natural y nos mantiene a nivel mental.
No hay que esperar que la misma experiencia se repita o tener las experiencias de otras personas. Las experiencias variarán de la noche a la mañana y de día en día.

Terminar la meditación Mantén algún tiempo antes de salir de la meditación. Después de la práctica de concentración no hagas nada durante algún tiempo y mantén la quietud. Cuando salgas de la meditación no malgastes la energía hablando.
Para saber si la meditación está funcionado observa si hay cambios en tu vida: Si estás más feliz y relajado, más descansado, tu intuición es mayor… Lo que experimentamos en la meditación lo llevamos con nosotros. Los cambios ocurren de la mejor manera para cada uno. A veces los demás notan los cambios antes que nosotros mismos.

“Luz sobre los Yoga Sutras de Patanjali” B.K.S. Iyengar
“Concentración y Meditación”  Swami Sivananda

“Meditación y Mantras”  Vishnu Devananda

domingo, 28 de febrero de 2016

TALLER 27 DE FEBRERO

 MUDRAS Y BANDHAS

MUDRAS

Foto: Guillermo Porta
Mudra significa “actitud” o “gesto simbólico”.  Son medios para controlar la energía del cuerpo y son representaciones simbólicas de estados internos. La actitud es algo que refleja la mente en el cuerpo y el cuerpo en la mente. Con un poco de observación podemos saber el estado mental de una persona, por la manera en la que camina, se sienta, actúa y así sucesivamente. Una persona que está asustada camina de manera diferente a una persona que está enfadada. Esta expresión del cuerpo es una constante comunicación entre annamaya kosha (el cuerpo físico) y los otros koshas, a través de la red de los nadis en pranamaya kosha.

El Tantra ha desarrollado este conocimiento en un sistema de mudras que son actitudes específicas del cuerpo en relación a actitudes específicas de la mente. El mudra puede ser una postura con todo el cuerpo o una simple posición de los dedos de la mano pero los efectos se transmiten a través de todos los niveles de las 5 capas (pancha kosha) y la señal apropiada se transfiere del cuerpo físico al sutil.

Dentro de Pranamaya Kosha, estos mudras representan varios circuitos dentro de la red de nadis, creando un flujo de prana que tiene implicaciones burdas y sutiles.
El tantrismo conoce también mudras terapéuticos, que funcionan según el principio de que el cuerpo refleja realidades macrocósmicas y que la enfermedad está causada por un desequilibrio de los cinco elementos materiales (tierra, agua, aire, fuego y éter- espacio). Se dice que jñana mudra es excelente para combatir el insomnio, la tensión nerviosa y la memoria débil.

1. Viparita Karani Mudra
Hay un procedimiento mediante el cual se evita que el néctar caiga hacia el sol. Se obtiene con las instrucciones del gurú y no leyendo cientos de sastras (tratados).
Con la región del ombligo por encima y el paladar por debajo, el sol está arriba y la luna debajo. Esto es Viparita Karani, la acción invertida. Cuando la enseña el gurú da fruto. 3 (78, 79)

La luna emite su néctar y debido a los procesos del cuerpo cae al sol. La luna no sólo representa bindu sino también la conciencia. El sol no sólo representa manipura sino también el prana, el cuerpo. La consciencia fluye hacia el cuerpo y es malgastada a través de los órganos de los sentidos.
Al realizar Viparita Karani Mudra estamos invirtiendo el flujo desde el centro del cerebro. Esto se hace invirtiendo la posición del cuerpo. Todos los fluidos fluyen hacia la cabeza sin fuerza o presión. Las asanas más eficaces son sirshasana y viparita karani mudra. Sin embargo el efecto de viparita karani es diferente. Es también diferente a Sarvangasana porque la garganta no está bloqueada y permite el flujo de sangre al cerebro.
2. Kechari Mudra.khechari mudra consiste en llevar la  lengua hacia atrás hacia la cavidad del cráneo y dirigir los ojos hacia el entrecejo” “..Kechari se perfecciona cuando la lengua toca el entrecejo”
También se conoce como nabho mudra. Hay dos formas de Kechari Mudra: 1. la que describe el Hatha yoga Pradipika que consiste en cortarse gradualmente el frenillo y alargar la lengua. Esta forma sólo la deben practicar aquellos que han desintoxicado su cuerpo y son aconsejados por su guru. Se comienza a edad temprana, entre 12 y 16 años. Hay un proceso de frotar y alargar. Lleva muchos años de práctica conseguir que la lengua llegue al entrecejo a través de la cavidad nasal.
2. La forma del raja yoga que es mucho más sencilla y la puede realizar cualquier persona. Se realiza girando la lengua hacia atrás de manera que la superficie de abajo toca la parte de más arriba y atrás del paladar blando  y la punta de la lengua se inserta en el orificio nasal, en la parte de atrás de la garganta si es posible. La posición se debe mantener tanto tiempo como sea cómoda. Al principio será necesario soltar el mudra de vez en cuando.
Si la lengua puede alcanzar el entrecejo internamente, la glándula pineal, ajna chakra, se estimula. Hay una relación directa entre la glándula pineal, el centro de la garganta  y otro centro situado en el paladar superior conocido como Lalana chakra. Bindu visarga, el centro síquico situado en la coronilla, también está influido por khechari mudra.

Kechari Mudra estimula un número de puntos de presión que están localizados en la parte posterior de la boca y la cavidad nasal. Estos puntos influyen en todo el cuerpo. Hay también un número de glándulas que son masajeadas estimulando la secreción de ciertas hormonas y saliva. Esta práctica reduce la sensación de hambre y de sed e induce un estado de calma interior y quietud. Preserva la vitalidad del cuerpo y es especialmente beneficioso para la sanación interior.

3. Unmani Mudra: Unmani significa “sin mente” o “sin pensamiento”. Se puede traducir también como “la actitud del no pensamiento” o “la meditación”. Es ese estado que está más allá del pensamiento.
La atención debe estar en el proceso mental. Cuando los ojos están abiertos no deben registrar nada de fuera.
Induce el estado meditativo y calma el estrés y la agitación.

4. Shambhavi Mudra: Esta práctica también se conoce como bhrumadhya drishti, bhru significa “entrecejo” y dhrishti significa “mirada”.
Técnica Cierra los ojos y relaja todo el cuerpo. Relaja todos los músculos de la cara, incluyendo la frente, los ojos y la zona detrás de los ojos. Lentamente abre los ojos y mira hacia delante a un punto fijo con la cabeza y el cuerpo completamente inmóviles. A continuación mira hacia arriba y hacia dentro enfocando los ojos hacia el entrecejo. La cabeza no debe moverse. Mantén la mirada unos pocos segundos al principio. Suelta a la más mínima tensión. Cierra los ojos y relájalos. Intenta suspender el proceso de pensamiento y medita en la paz de chidakasha.
Después de dominar el movimiento de los ojos coordínalo con la respiración. Inspira lentamente mientras los ojos se elevan. Mantén el aliento mientras mantienes el mudra y exhala lentamente a medida que bajas la mirada. Empieza con 5 ciclos y aumenta  gradualmente a 10 en un periodo de meses.
Contraindicaciones glaucoma, operación de catarata,….
Beneficios fortalece los músculos de los ojos y libera la tensión acumulada en esta zona. Calma la mente, quita el estrés emocional y la ira. Desarrolla la concentración, la estabilidad mental y el estado de no pensamiento. Retrasa la degeneración de la glándula pineal.
Es parte de kriya yoga y es una técnica muy poderosa para despertar ajna chakra.
Práctica avanzada Cuando se ha dominado con los ojos abiertos se puede practicar con los ojos cerrados. Es más avanzada porque la conciencia está más interiorizada.

5. Agochari Mudra o Nasikagra Drishti (mirar la punta de la nariz)
Cierra los ojos y relaja el cuerpo. Abre los ojos y dirígelos hacia la punta de la nariz. Cuando los ojos están correctamente enfocados se ve un doble perfil de la nariz que forma una V invertida. Concéntrate en el vértice de la V. Absórbete completamente en la práctica con exclusión de todos los otros pensamientos. Después de unos segundos cierra los ojos y relájalos. 5 minutos.
Beneficios calma la ira. Se desarrolla la concentración si se practica por periodos largos.


BANDHAS
Tradicionalmente los bandhas se clasificaban como parte de los mudras. Los textos los tratan juntos y algunos de ellos no hacen ninguna distinción entre ellos.
Mientras que los mudras redirigen el prana conectando ciertos circuitos en la envoltura llamada pranamaya kosha, los bandhas redirigen y almacenan el prana bloqueando el flujo a ciertas zonas del cuerpo y así forzándolo a fluir o acumularse en otras zonas del cuerpo. Ciertas partes del cuerpo se contraen  y esta acción masajea, estimula e influye en los músculos, órganos, glándulas y nervios asociados  con esa zona específica.
Bandha significa “sujetar”, “apretar” o “cerrar”. Estas definiciones describen la acción física que implica la práctica del bandha y sus efectos en el cuerpo pránico. Los bandhas tienen como objetivo cerrar el prana en ciertas zonas y redirigir su flujo  hacia sushumna para el despertar espiritual. Los bandhas pueden ser practicados individualmente o junto a prácticas de mudras y pranayama. Cuando se combinan despiertan facultades síquicas y nos preparan para práctica de yoga superiores.

Hay cuatro bandhas: jalandhara, mula, uddhiyana y maha (combinación de los tres primeros). Estos tres bandhas están relacionados con los tres nudos síquicos. Mula bandha con Brahma granthi, uddiyana con Vishnu granthi y jalandhara con Rudra granthi. Los nudos impiden el flujo del prana por sushumna, el despertar de los chakras y el ascenso de la kundalini. Aparte de su efecto físico, se dice que ayudan a eliminar los tres nudos síquicos. La práctica de los bandhas crea un aumento de prana que ayuda a desatar o liberar estos nudos de manera que el sadhaka está libre para alcanzar lo que está más allá del apego.

Jalandhara Bandha (el cierre de la garganta). Jalandhara bandha comprime los senos carotídeos que están localizados en las arterias carótidas, las principales arterias del cuello. Estos senos ayudan a regular los sistemas circulatorio y respiratorio. Normalmente una disminución de oxígeno y un aumento de dióxido de carbono en el cuerpo da como resultado un aumento del latido del corazón y una respiración más pesada. Este proceso lo inician los senos carotídeos. Pero si ejercemos una presión en los senos esto no ocurre y permite un descenso en los latidos del corazón y una mayor capacidad de retención.
Esta práctica produce relajación mental, libera el estrés, la ansiedad y la ira. Desarrolla la interiorización y la concentración. El estímulo sobre la garganta ayuda a equilibrar la función de la glándula tiroides y regular el metabolismo.
Jalan significa “red” y dhara “corriente” o “flujo”. Una interpretación es el cierre que controla la red de nadis en el cuello. La manifestación física son los vasos sanguíneos y los nervios del cuello.
Mula Bandha (contracción perineal). Es la contracción de ciertos músculos del suelo pélvico. En el hombre la zona de contracción está entre testículos y ano. En la mujer está detrás del cerviz, donde el útero se une a la vagina.
Mula significa “raíz”, “fuente” o “causa”. Aquí se refiere a la raíz de la espina dorsal o el perineo donde muladhara chakra, el asiento de la kundalini, se localiza.

Uddiyana Bandha
Preparación de pie – contracción abdominal de pie
Sentados: Manos en las rodillas. Inspira profundamente por las dos fosas nasales  y exhala por la boca vaciando los pulmones tanto como puedas. Retén el aliento a vacío. Inclínate hacia delante y presiona las rodillas con las palmas de las manos. Estira los codos y eleva los hombros. Haz jalandhara bandha. Contrae los músculos abdominales hacia dentro y hacia arriba. Mantén el cierre abdominal y la retención tanto tiempo como puedas sin tensión. Luego suelta el cierre abdominal, dobla los codos y baja los hombros. Eleva la cabeza e inhala lentamente. 3 ciclos (aumenta a 10).

Se recomienda para problemas estomacales y abdominales: estreñimiento, indigestión, diabetes (siempre que no sean crónicas. El fuego digestivo es estimulado y los órganos abdominales son masajeados y tonificados. Estimula el plexo solar que tiene muchas influencias en la distribución de la energía en el cuerpo. Debe ser siempre practicado con un estómago vacío.
La palabra sánscrita  uddiyana significa  “elevar” o “subir volando”. Se llama así porque el cierre físico que se aplica al cuerpo hace que el diafragma se eleve hacia el pecho. Otro significado es que el cierre físico ayuda a dirigir el prana hacia sushumna nadi para que suba volando hacia Sahasrara.

Maha Bandha
Exhala por la boca y retén el aliento. Realiza jalandhara, uddiyana y mula bandha. Suelta mula, uddiyana y jalandhara.


Hatha Yoga Pradipika

Asana, Pranayama, Mudra Bandha

sábado, 16 de enero de 2016

TALLER 16 DE ENERO

FOTO: GUILLERMO PORTA
Foto: Guillermo Porta

LOS GUNAS EN LA PRÁCTICA DE ASANAS


Los gunas están compuestos de tres fuerzas complementarias. Son tamas (masa o inercia), rajas (dinamismo o capacidad de vibrar) y sattva (luminosidad o la cualidad de la luz).
En el cuerpo predomina tamas. El cuerpo necesita masa, los huesos necesitan densidad y los tendones y músculos necesitan solidez y firmeza. La densidad ósea es una virtud, pero en el cerebro es un vicio porque en el cerebro y en el sistema nervioso debe predominar rajas (dinamismo y capacidad de vibrar) y la densidad es una desventaja. Mientras que la mente es de naturaleza rápida, el cuerpo tiende a la pesadez, la inercia y la pereza. El exceso es molesto; un cuerpo excesivamente musculoso es como un coche muy grande con un motor pequeño; sólo logrará ser más lento y lo que es peor necesitará más energía para superar la inercia que para cobrar velocidad.
Respecto a la práctica de asanas, eso significa que al principio necesitamos esforzarnos más porque la resistencia es mayor. De los dos aspectos del asana, esfuerzo corporal y penetración mental, ésta última es la más importante. Nuestra meta es la penetración mental pero al principio hay que sudar. Una vez que hay movimiento y luego impulso empieza la penetración. Cuando el esfuerzo se torna en no esfuerzo, asana alcanza su nivel más elevado (II: 47 Se logra la perfección en asana cuando el esfuerzo por realizarla se torna no-esfuerzo y se alcanza el ser infinito interior). Pero se trata de un proceso lento y si interrumpimos nuestra práctica, la inercia vuelve a reafirmarse. En realidad lo que estamos haciendo es infundiendo una vibrante energía en la materia densa. Por eso la práctica buena conlleva una sensación de ligereza y vitalidad.
La cuestión principal es lograr una proporción y un equilibrio adecuada en los gunas dependiendo de los fenómenos materiales implicados. Tamas proporciona densidad y masa y cuando esas cualidades exceden nuestras necesidades lo llamamos torpor e inercia. Una masa inerte no puede energetizarse con rajas.
El aspecto negativo de rajas es turbulento, frenético y agitado. Lo que buscamos es una mente rápida, no una mente agitada. También queremos una mente tranquila y clara que nos lleve a sattva. La verdad es que experimentamos muy poco sattva como para conocerlo bien. La solidez de tamas y el movimiento llamativo de rajas eclipsan nuestra visión. En un mundo de objetos y excitación sensorial, tamas y rajas reinan supremos. Para describir sattva utilizamos la palabra luminosidad, que es la cualidad interior y serena de la luz. Esa cualidad es la que intentamos elevar e integrar en nuestro interior. La luminosidad es clara, está atenta y tranquila.
La interrelación de esas tres fuerzas o gunas es de importancia capital en tu práctica yóguica. Has de aprender a identificarlas y observarlas a fin de poder ser capaz de ajustar y equilibrar sus proporciones, y al penetrar en su interior, elevar la belleza de sattva a la superficie. Gracias a esa habilidad puedes evitar el dolor y curar dolencias que estén en etapas de manifestación mental, emocional o física.

Dolor: estar cómodos incluso en la incomodidad
En la clase de yoga el dolor está ahí para enseñar algo. Sólo en la lucha hay conocimiento. Sólo cuando haya dolor verás la luz. El dolor es tu gurú. Igual que experimentamos felizmente los placeres, también debemos aprender a no perder nuestra felicidad cuando llega el dolor. Debemos aprender a estar cómodos  incluso en la incomodidad. No debemos salir huyendo del dolor, sino atravesarlo e ir más allá. Eso es cultivar la tenacidad y la perseverancia, una actitud espiritual respecto al yoga. Esa es también la actitud espiritual hacia la vida.
Como el dolor es inevitable, asana es un laboratorio en el que descubrimos como tolerar el dolor inevitable y cómo transformar el dolor que puede ser transformado.  Los asanas nos ayudan a desarrollar tolerancia en el cuerpo y la mente para así poder soportar el estrés y la tensión con más facilidad. En otras palabras, el esfuerzo y sus dolores inevitables forman parte esencial de lo que las asanas nos enseñan. Por ejemplo, los estiramientos hacia atrás nos permiten ver el valor y la tenacidad de las personas, comprobar si pueden soportar el dolor. Las asanas de equilibrio sobre las manos enseñan y cultivan la tolerancia.
Se necesita resistencia para permanecer en un asana. Para dominar un asana se necesita paciencia y disciplina. El asana no sale haciendo muecas. ¿Cómo se aprende a soportar el dolor? Hay que reposar en el posar; hay que crear relajación al igual que la cantidad justa de tensión. Esta relajación puede empezar soltando el estrés acumulado en las sienes y en las células del cerebro. Esto desestresa la carga del cerebro, soltando los ojos y las sienes, lo que a su vez descarga la carga de los nervios y de las fibras musculares. Así es como podéis convertir un dolor insoportable en otro soportable, lo que os permitirá dominar el asana y erradicar el dolor. Para alcanzar la libertad hay que soportar el dolor.
Al principio el dolor puede ser muy intenso porque el cuerpo se nos resiste. Al abandonarnos a él ablandamos el cuerpo, y poco a poco va disminuyendo. Pero si cuando somos ya más diestros resulta que el dolor agudo regresa en un momento en que no debería hacer acto de presencia, lo más prudente es dejar el asana durante un rato y pensar qué ha ido mal. El dolor sólo aparece cuando el cuerpo no entiende cómo hacer el asana, que es lo que sucede al principio. En cambio en la postura correcta no hay manifestación dolorosa. Para aprender la postura correcta hay que enfrentarse al dolor. No hay otro modo.
La inteligencia debe tener un estrecho contacto con el cuerpo y conocerlo bien. Cuando no existe intimidad entre la mente y el cuerpo aparece la dualidad, hay separación y no integración. El dolor hace que concentremos nuestra atención en la zona afectada
No se trata de que el yoga sea el causante de todo ese dolor; el dolor ya estaba ahí oculto. Hemos vivido con él o aprendido a no ser conscientes de su existencia. Cuando empiezas con el yoga los dolores no reconocidos emergen a la superficie. Cuando somos capaces de utilizar nuestra inteligencia para purificar nuestros cuerpos, entonces los dolores ocultos se dispersan. Mientras exista rigidez corporal y mental no habrá paz. Los errores internos como forzar, actuar sin observar, tensar la garganta y bloquear los oídos, crean hábito, y ese hábito da paso a la falta de percepción consciente, a compresión, pesadez, tirantez, desequilibrio y dolor. Por ejemplo cuando  los músculos atrofiados vuelven a la vida aparecen los dolores del renacimiento. Existen dos maneras de enfrentarse al dolor: vivir con él para siempre o trabajar con él y ver si puede erradicarse.
Aunque debemos reconocer la existencia e importancia del dolor, no debemos glorificarlo. Cuando hay dolor debe haber una razón para ello. El objetivo no es mantener una asana dolorosa a toda costa o tratar de dominarla antes de tiempo. El objetivo es realizar el asana con la mayor intensidad de inteligencia y amor posibles. Para lograrlo es necesario aprender la diferencia entre dolor “apropiado” y dolor “equivocado”.
El dolor apropiado es constructivo, estimulante e implica un reto. El dolor equivocado es destructivo y provoca un sufrimiento agudísimo. El dolor apropiado es para nuestro crecimiento y nuestra transformación física y espiritual. El dolor adecuado suele notarse como una sensación de alargamiento y reforzamiento graduales. El dolor equivocado es una sensación súbita y aguda que nos dice que hemos ido más allá de nuestras capacidades presentes. Además si se siente un dolor persistente y en aumento mientras se trabaja, lo más probable es que se trate de un dolor equivocado.
El desafío del yoga es ir más allá de nuestros límites, dentro de lo razonable. Si la práctica de hoy perjudica a la de mañana, entonces no es una práctica correcta.
Muchos profesores os piden que ejecutéis las asanas con facilidad, comodidad y sin ningún estrés ni esfuerzo. Esto acaba dejando al practicante viviendo dentro de los límites de su mente, con el inevitable miedo, apego y mezquindad. Estos profesores y sus estudiantes sienten que el tipo de práctica precisa e intensa que describo es dolorosa. A veces experimentamos dolor  durante nuestra práctica al esforzarnos y ejercitar nuestra voluntad. El yoga tiene por objetivo la purificación del cuerpo y su exploración, así como el refinamiento de la mente. Esto requiere fuerza de voluntad, tanto para observar como para soportar el dolor físico sin agravarlo. Sin cierta cantidad de estrés no puede experimentarse la auténtica asana y la mente permanecerá encerrada en sus limitaciones, sin traspasar sus propias fronteras. Este estado mental limitado se puede describir como mezquino, estrecho de miras.
De la misma manera que hemos de aprender a detectar la diferencia entre dolor físico apropiado y equivocado, también debemos hacer lo mismo con el dolor mental. El dolor mental apropiado también debe ser gradual y permitir que nos fortalezcamos en lugar de rompernos. Por ejemplo levantarse a las 6 de la mañana para practicar yoga o a las 4. Utilizamos el dolor apropiado como una vacuna contra el dolor  y el sufrimiento inevitables que la vida siempre nos depara, pero la dosis debe ser la adecuada. La práctica de asanas es una oportunidad para observar los obstáculos en la práctica y en la vida y descubrir como hacerles frente.
Muchas personas con un intelecto desarrollado siguen siendo emocionalmente inmaduras. Si de repente tienen que enfrentarse a dolores, intentan escapar. Están poco  preparadas para enfrentarse al dolor y tratar con él cuando se les pone en una postura intensa. Esta práctica les pone frente a frente con la realidad de la naturaleza de sus cuerpos. Debemos afrontar nuestras emociones, no huir de ellas. No hacemos yoga sólo para disfrutar sino para realizar la suprema emancipación. El dolor llega para guiarte. Cuando has conocido el dolor te tornas compasivo. Las alegrías compartidas no pueden enseñarnos esto.
Considero una de las mayores bendiciones de mi vida mi mala salud de pequeño, la pobreza, la falta de educación y la severidad de mi guru. Sin esas privaciones tal vez nunca me habría mantenido tan fiel al yoga. Cuando todo lo demás desaparece, se revela lo esencial.
En el capítulo 2 de la Bhagavad Gita, Arjuna se encuentra entre la espada y la pared, en un dilema. No hacer nada también es una acción, de consecuencias inevitables, por lo que no existe manera de escapar al dolor y al sufrimiento. Con la ayuda de Krishna, Arjuna siguió el camino del dharma, o la ciencia del deber religioso. Así pues al hacer frente a la adversidad y el sufrimiento, y al aceptarlos como un medio necesario, se resuelven y desaparecen nuestras ansiedades. Si somos fieles al camino que recorremos, nuestras vidas mejorarán y la luz de la perfección distante llegará para iluminar nuestro viaje.
Perfeccionar: alégrate siempre de la más pequeña mejora.
Que la meta a alcanzar sea la perfección, pero alégrate de los más pequeños progresos cotidianos hacia la perfección. El exceso de ambición puede resultar  destructivo para un progreso sostenible. En última instancia, la perfección radica sólo en Dios. Somos criaturas que pueden soñar con la perfección, y ese sueño inspira a mejorar. Ese sueño impulsa el esfuerzo necesario para la transformación.
Un practicante debe fijar su atención entre la mente y el cuerpo, escuchando los consejos de ambos, pero dejando que sea la inteligencia y el alma las que tomen las auténticas decisiones, pues ahí es donde se halla la verdadera fuerza de voluntad y dedicación. Haz hasta donde tu capacidad te permita pero esfuérzate siempre por ampliar  esa capacidad.
Busca tiempo cada día para mantener la práctica de asanas. Si tienes un problema  físico o una espalda rígida aprende a tratar con él y dale la atención y el amor que necesita. No han de importar los fracasos. Permanece desapegado. No tengas miedo. No te apegues al cuerpo. Aunque aparezca el miedo acéptalo y halla el valor para lidiar con él.
La práctica prolongada e ininterrumpida de asanas y pranayama, realizada con percepción consciente, crea una sólida base y conduce al éxito. El joven, el viejo, el anciano, incluso el enfermo y achacoso obtienen perfección en el yoga mediante la práctica constante. El éxito le llega a quien practica. El éxito del yoga no se obtiene sólo leyendo libros. Incluso Patanjali que nació siendo un genio espiritual dijo que sólo llegan a dominar el yoga quienes tienen una práctica prolongada, persistente e ininterrumpida con celo y determinación.
 La paciencia aporta la fuerza de voluntad necesaria. La fuerza de voluntad no es más que disposición a hacer. Utilizando la inteligencia y la fuerza de voluntad has de preguntarte si puedes hacerlo un poco mejor. La luz le llega a una persona que extiende su percepción consciente un poco más de lo que parece posible. Al conformarnos nos limitamos. Eso es vivir en la mente antigua.  Si eres aplicado tu conciencia te susurra: “intenta ir un poco más allá”. Si uno mantiene su aspiración al máximo de intensidad, el conocimiento del Sí-mismo acaba llegando.  En el momento en el que vas un poco más allá de lo que quiere el cuerpo, te acercas al Sí-mismo. Cuando dices: “Estoy satisfecho”, palidece la luz de la percepción consciente y la atención.
El papel de la memoria en la práctica de asanas es permitirnos comparar la práctica de ayer con la de hoy para que podamos comprobar si progresamos en la dirección correcta. Pero mucha gente repite lo que aprendieron en el pasado y su presentación de asanas se vuelve mecánica ye so hace que tanto cuerpo como mente se anquilosen. Un asana no es una postura que pueda asumirse mecánicamente. No repitas nunca. La repetición embota la mente.
No permitas que las experiencias pasadas queden grabadas en tu mente. Realiza las asanas en cada ocasión con una mente fresca y un enfoque nuevo. Si repites lo que hiciste antes, estás viviendo en la memoria, en el pasado. Hay que preguntarse: “¿Hay algo nuevo respecto a lo que hice ayer?”, y habrá progreso. No tardarás en comprender cómo crear dinamismo en un asana estática. Esto vale tanto para la vida como para la práctica de asanas. Por lo general, cuando una persona llega a dominar un asana, ésta deja de tener interés. Así se van desarrollando puntos ciegos. La gente piensa que ha llegado al final. Hay que comprobar si uno puede cruzar la línea de las experiencias pasadas. Hay que crear dentro de uno la sensación de belleza, de liberación y de infinitud. Todo ello no puede experimentarse sino en el presente.
Al ir consiguiendo destreza en las asanas resulta tentador limitar nuestra práctica a una zona de complacencia satisfactoria. Yo lo llamo “bhoga yoga”, o yoga exclusivamente para el placer. ¿Qué es lo que está mal? ¿Dónde y cómo puedo mejorar? Así es como el fuego de la práctica (tapas) prende la lámpara de la inteligencia y asoma el conocimiento del sí-mismo (svadhyaya). La palabra tapas contiene el sentido del fuego intelectual interior que extingue nuestras impurezas.
Si alguna vez nos descubrimos separándonos de los demás o sintiéndonos superiores, más puros o elevados gracias al yoga, podemos estar seguros que nos hemos estancado  o incluso de que hemos derivado hacia un estado de ignorancia.

Del mismo modo que te esforzaste por aprender, debes mantener devotamente lo aprendido. Aprender es muy difícil, pero es el doble de difícil mantener el territorio ganado. Aunque el cuerpo envejece y cada vez es menos lo que puede hacer, existen sutilezas que se van revelando. Has de crear amor y afecto por tu cuerpo, por todo lo que puede hacer por ti. El amor debe encarnarse en el más pequeño de los poros de la piel. Este amor debe irradiar desde ti a los demás. Los que practican sólo asanas suelen olvidar que el objeto del yoga es cultivar la cabeza y el corazón. Cordialidad y gracia son dos cualidades esenciales para el estudiante de yoga.
Debes purgarte a ti mismo antes de dedicarte a buscarles faltas a los demás. Cuando ves un error en alguien intenta descubrir si no estarás tú  también cometiendo ese mismo error. Ésa es la manera de hacer frente a los juicios de valor y convertirlos en mejoras. No mires los cuerpos ajenos con envidia ni con superioridad. Todas las personas nacen con  constituciones distintas. Nunca te compares con otra gente. La capacidad de cada cual están en función de su fuerza interior. Conoce tus capacidades y mejórales continuamente.
Con el tiempo se va desarrollando la intensidad con la que uno puede practicar. El yoga identifica cuatro niveles de intensidad en la práctica que tienen relación con los aspectos de esfuerzo y  penetración. El esfuerzo en la práctica genera la energía necesaria para el viaje de penetración hacia el núcleo de nuestro ser. El primer nivel es aquél en el que sólo nos esforzamos un poco.
Si dedicamos más tiempo y esfuerzo podremos considerarnos practicantes medios. Se empezará a revelar la estructura interna de nuestro cuerpo y órganos. Sentiremos como se estiran las fibras y los tendones, así como el hígado (en los estiramientos hacia atrás) y como reposar el corazón.
El siguiente paso es resuelto e intenso. Nuestra mirada interior se vuelve refinada, aguda sensata y perspicaz. Nos volvemos conscientes de nuestros pensamientos vacilantes y de cómo el movimiento de la respiración agita o calma la consciencia.
El nivel más elevado se caracteriza por una dedicación implacable, inexorable y total a la práctica. Nuestra visión interior puede ahora por fin penetrar a través de las sutilezas del astuto ego, nuestra sabiduría va madurando y entramos en contacto con el núcleo del ser.
Nuestros talentos, por mucho que puedan variar entre los individuos, cuando son utilizados al máximo proporcionan el vínculo que nos llevará de vuelta a una reunión con lo divino.

Yoga divino: haz el asana con el alma

En la práctica de asanas y pranayama debemos tener la impresión de que trabajamos con lo externo para acercarnos a la realidad interior de nuestra existencia. Trabajamos desde la periferia hacia el núcleo. El cuerpo material tiene una realidad práctica accesible. Está aquí y ahora y podemos hacer algo con él. No obstante no debemos olvidar que la parte más interna de nuestro ser también intenta ayudarnos.
Cuando haces una asana correctamente, el Sí- mismo se abre por si mismo; eso es yoga divino. En ese caso el que realiza el asana es el Sí-mismo, no el cuerpo ni el cerebro. El Sí mismo incluye  a todos y cada uno de los poros de la piel. Utilizo el cuerpo para disciplinar la mente y alcanzar el alma. Las asanas cuando se utilizan con intención correcta, ayudan a transformar a un indivíduo alejando a la persona de una mera consciencia corporal, hacia la consciencia del alma. El cuerpo es el arco, el asana la flecha y el alma la diana.
Un asana debe ser honesta y virtuosa. Con honesta quiero decir verdadera. Debes llenar hasta el último centímetro del cuerpo con el asana,
Con virtuosa quiero decir que debe realizarse con la intención correcta, no por el ego, ni para impresionar sino por el Sí-mismo y para acercarse a Dios. De este modo el asana se convierte en una ofrenda sagrada. Entregamos nuestros egos. Ésta es la suprema devoción por Dios (Isvara pranidhana).
El asana no debe ser realizada sólo por la mente ni por el cuerpo. Tú debes estar en ella. Tú debes realizar el asana con tu alma (con el corazón). Así que un asana virtuosa se realiza desde el corazón y no desde la cabeza. Hay que sentirse en ella con amor y devoción.
De esta manera trabajarás desde tu corazón y no desde tu cerebro, para crear armonía. La serenidad en el cuerpo es la señal de la tranquilidad espiritual. Mientras no sientas serenidad en el cuerpo, no habrá posibilidad de emancipación. Estarás sometido. Así que mientras estés sudando y dolorido, deja que tu corazón esté ligero y permítele llenarte el cuerpo de alegría. El dolor es temporal. La libertad permanente.

“Luz sobre la Vida”   B.K.S. Iyengar  

martes, 1 de diciembre de 2015

TALLER 28 DE NOVIEMBRE

Foto: Guillermo Porta


TANTRA Y YOGA. LA ENERGÍA KUNDALINI

Las enseñanzas del tantra se encuentran recogidas en los Tantras, obras que se focalizan en el principio psicocósmico femenino o shakti.
Los primeros tantras hindúes se han perdido y sólo se conocen a través de referencias en obras más tardías. Uno de los tantras más antiguos conservadoses el Sarva-jnana-uttara-tantra compuesto probablemente en el siglo IX d.C. Esta obra se considera depositaria de la esencia de muchas escrituras tántricas anteriores.
Los Tantras originales se presentan en forma de diálogo y se atribuyen a la divinidad, no a un autor particular. Los textos posteriores se atribuyen a autores humanos.

Según la tradición hindú existen 64 Tantras, pero el número real de estas obras es muy superior. Solamente algunos de los textos más importantes de este género de la literatura hindú han siso traducidos a lenguas europeas. Cabe destacar:
1. Kula-arnava
2. Mahanirvana
3. Tantra-tattua-tantra

El abanico de temas es variable: la creación y la historia del mundo, de los nombres y funciones de diversas deidades masculinas y femeninas y de otros seres superiores, de los tipos de culto ritual (especialmente de diosas), de la magia, la hechicería y la adivinación, de la fisiología esotérica, del despertar del misterioso poder serpentino (Kundalini-shakti), de las técnicas de purificación corporal y mental, de la naturaleza de la iluminación y de la sexualidad sagrada.
La palabra tantra deriva de la raíz tan que significa  “extender”, “tensar”. Se interpreta generalmente como “aquello por lo cual el conocimiento/comprensión que se extiende, se difunde”. Un segundo significado es “libro” o “texto”. Así un Tantra puede definirse como un texto que amplía la comprensión hasta el punto donde surge la sabiduría genuina. Todos los maestros tántricos coinciden en que la liberación solo es posible a través del amanecer de la sabiduría (vidya).

La gran fórmula tántrica es el “samsara es el nirvana”. En otras palabras, el mundo condicionado o fenoménico es coesencial con el Ser-Conciencia-Dicha trascendente. En consecuencia, la iluminación no requiere abandonar el mundo o destruir los propios impulsos naturales.  La clave del tantra es la integración de la existencia corporal con la Realidad espiritual.
El tantrismo es profundamente práctico. Es una práctica espiritual, una sadhana. Por eso el yoga es fundamental en el tantra.  El Yoga es una parte del tantra más relacionada con entrenar y preparar el cuerpo mente para obtener niveles profundos de consciencia. Las prácticas yóguicas: asanas, pranayama, kundalini yoga, mantra, etc. son esencialmente tántricas.
El tantra fue un movimiento popular y muchos de sus protagonistas procedían de las castas más bajas de la pirámide social de la India: pescadores, tejedores, cazadores, etc. Respondían a la necesidad generalizada de una orientación más práctica, que integrara los altos ideales metafísicos del no dualismo con los hábitos terrenales, para poder vivir una vida santa sin tener que abandonar las propias creencias en las deidades locales y los rituales ancestrales dedicados a ellas.
  
Conservando la orientación no dualista esencial del tantrismo, los maestros de este movimiento introdujeron todo un abanico de medios hasta entonces excluido del repertorio espiritual de la metafísica hindú oficial, especialmente el culto a la Diosa y la sexualidad ritual. Los tantrikas, o practicantes del tantra, rechazaban la actitud purista de la ortodoxia hinduista y budista e intentaban emprender la búsqueda espiritual desde la realidad corporal. La introducción de la sexualidad fue lo que causó más oposición. Los practicantes tántricos fueron acusados de recrearse en el hedonismo en  nombre de la espiritualidad. En algunos casos las acusaciones de libertinaje estaban fundamentadas, pero esos casos eran la excepción. En La India el tantra no se tiene en mucha estima.

Sir John Woodroffe (Arthur Avalon), un juez británico del Tribunal Supremo de Calcuta estudió los Tantras con eruditos bengalíes. A principios del siglo XX se atrevió a desafiar la actitud hostil contra el tantra y, con sus numerosos estudios pioneros, allanó el camino a la comprensión y apreciación de este movimiento.
El tantra sigue siendo muy tergiversado y los neotántricos occidentales  a menudo lo confunden con el arte erótico hindú (kama-shastra). Sus prácticas sexuales son sólo un aspecto del tantra-yoga.
Hay maestros tántricos que todavía hoy nos ponen a prueba. Aún tendemos a pensar  que la sexualidad y la espiritualidad son incompatibles por lo que nos pueden resultar sorprendente conocer a gurús sexualmente activos.

El Culto a la Diosa
El elemento unificador de todas las escuelas de tantra es el principio femenino llamado shakti (“poder”) en el hinduismo y representado en forma de diosas como Kali, Durga, Parvati, Sita, Radha, etc.
A menudo al principio femenino se le llama devi, la Diosa. La Diosa es la madre del universo, la esposa del Dios (Shiva, Vishnu, Bhrama, Krishna o Mahadeva (“Gran Dios”).
Devi no es solo la creadora y sustentadora, cuya belleza está más allá de la imaginación. También representa la fuerza terrible que anonada el universo, cuando llega el momento designado. En el cuerpo-mente humano, Devi se individualiza en el “poder enroscado” (Kundalini-shakti), cuyo despertar es el fundamento mismo del tantra yoga.

 En el tantra hindú, Shiva representa la Condición primordial en su aspecto no condicionado, como pura Conciencia o luz. Shakti simboliza esa misma Realidad en su movimiento dinámico. Shakti es la Fuerza de la Vida por excelencia, la fuerza motriz que se halla detrás de todo cambio o evolución. Constituye la Energía universal de la Conciencia. La creación es simplemente el efecto del predominio del polo femenino o Shakti, mientras que la trascendencia se asocio con el predominio del polo masculino o Shiva.
La escuela tantrica antirritualista
Los yoguis de las escuelas del Sahajayana budista (el vehículo de la espontaneidad) toman la doctrina de la identidad entre el mundo condicionado y la Realidad suprema de la forma más literal posible. No prescriben ni un camino ni una meta porque desde el punto de vista de la espontaneidad nunca estamos verdaderamente separados de la Realidad. Cuando respiramos es la Divinidad la que respira en nosotros. Cuando pensamos es la divinidad la que piensa en nosotros. Cuando amamos y odiamos, es la Divinidad la que ama y odia en nosotros. Sin embargo, siempre buscamos la Realidad superior y esta búsqueda no hace más que reforzar nuestra ilusión de estar separados del resto de la Realidad. Por eso los maestros de la tradición Sahaja rehusaron proponer algún método de liberación. Como dice Lohipada(maestro del siglo IX) en una de sus canciones:
“De qué sirven todas las técnicas de meditación? Pese a ellas morirás, serás feliz o desgraciado. Abandona, pues, las complicadas prácticas de control yoguíco (bandha) y la falsa esperanza de adquirir poderes sobrenaturales, y acepta el vacío como tu propia naturaleza”
Sarahapada (maestro budista del sigloVIII dC) en su canción regia:
“No hay nada que negar, nada que afirmar o comprender; porque jamás puede concebirse. Por las fragmentaciones del intelecto son atrapados los ignorantes; la espontaneidad es siempre indivisible y pura”.

La Realidad Oculta
Todas las escuelas esotéricas de pensamiento comparten la premisa fundamental de que el mundo que percibimos a través de nuestros sentidos ordinarios es sólo una minúscula parte de una realidad mucho más amplia y que existen muchos más niveles sutiles de existencia. Los distintos niveles de la existencia que el esoterismo  tradicional propone puede comprenderse como distintos aspectos del mismo cosmos vibrando a distintas frecuencias. De este modo se considera que la psique y la mente, que existen en el plano sutil, vibran mucho más rápido que los objetos materiales del plano “tosco” espacio-temporal.

Patanjali también habla de una dimensión interior del universo: los objetos que vemos tienen una profundidad invisible. Esta se revela a los yoguis a través de su esfuerzo constante por interiorizar la conciencia.

El cuerpo sutil.  El modelo de la jerarquía interior de las 5 “envolturas” (kosha), doctrina contenida en la Taittiriya-Upanishad es aceptado  por las escuelas del Vedanta y otras tradiciones no dualistas como el tantra. La anatomía y fisiología del cuerpo sutil fue objeto de estudio e investigación en las tradiciones del hatha yoga  y del tantra en general.
Las estructuras básicas del cuerpo sutil son los chakras y los nadis (corrientes o conductos). Estos se hallan sujetos a  grandes variaciones. Pueden estar más o menos definidos o más o menos activos. Estas diferencias reflejan el estado psicoespiritual de una persona.

La fuerza vital (prana)
La forma de energía que constituye los chakras y las corrientes del cuerpo sutil es desconocida por la ciencia. Los hindúes la llaman prana que significa vida, fuerza vital. Los chinos la llaman chi,… Es una energía orgánica omnipresente. Los parasicólogos rusos han introducido la noción de “bioplasma” que se explica como un campo de energía luminosa que impregna los organismos físicos.
Según las autoridades del yoga, la fuerza vital universal se condensa en el cuerpo sutil universal, donde se ramifica en cinco flujos energéticos primarios y cinco secundarios, cada uno con su función específica.
Prana, Apana, Vyana, Samana y Udana. Naga, Kurma, Kri-kara, Deva-datta y Dhanam-jaya.
No existe unanimidad acerca de las funciones precisas de estas energías subsidiarias del cuerpo. Las dos formas más importantes son prana y apana, que subyacen al proceso respiratorio. Su actividad incesante se considera la causa principal del movimiento de la mente y su detención el objetivo principal del control de la respiración (pranayama).

Los circuitos del cuerpo sutil
Como la electricidad, la fuerza vital condensada en el cuerpo sutil viaja a través de canales llamados nadis (conducto). Los nadis son corrientes energéticas. Los textos del yoga mencionan 72.000 en total. Algunos hablan hasta de 300.000. Diversas Yoga-upanishads nombran 19 con sus ubicaciones. Sin embargo sus nombres y posiciones no siempre concuerdan. Todas las nadis se originan en el “bulbo” (kanda) estructura cuya forma es parecida al huevo de una gallina y que según algunos textos se encuentra entre el ano y el pene o clítoris. Otros lo sitúan en la región del ombligo.

Los tres circuitos principales: sushumna, ida y pingala
Existen tres conductos principales. El conducto central que discurre a lo largo de toda la columna vertebral y se conoce como sushumna nadi (“la más propicia”). Recibe también el nombre de brahma nadi, porque es la trayectoria de la Kundalini shakti, el despertar del “poder serpentino” que conduce a la liberación en el Absoluto (brahman). Algunos textos hablan de un canal que se encuentra dentro de sushumna vajra(“rayo”)-nadi y dentro del cual hay otro más sutil, citrini(“resplandeciente”)-nadi. Este término transmite la idea de que, en el interior de este conducto o flujo, el yogui encuentra la luz de la Conciencia (cit).
 La izquierda se halla ida(“pálido”)-nadi y a la derecha pingala(“rojizo”)-nadi. Sus símbolos son la luna fría y el sol caliente. Estos conductos se enroscan en torno a la sushumna formando una escalera helicoidal. Se encuentran en cada uno de los sies chakras y finalizan en el centro situado detrás y entre las cejas. Solamente sushumna se extiende hasta el centro de la coronilla. El reto principal del yogui consiste en estabilizar el flujo bioenergético en el conducto central.

Mientras la fuerza vital oscila entre la ida y la pingala, la atención está exteriorizada, es decir la conciencia del yogui del yogui está dominada por las fuerzas “lunar” y “solar”. Forzando la energía vital a discurrir por el canal axial, el yogui estimula la energía durmiente  de la Kundalini, hasta que esta ascienda como una erupción volcánica, inundando el cetro de la coronilla y provocando así el deseado estado de éxtasis beatífico (samadhi).

Cuando el poder de la Kundalini se libera produce cambios  de gran alcance en el ser físico y mental de la persona. Si se sabe manejar adecuadamente, este poder descomunal puede, como aseguran los maestros del tantra y del hatha yoga, transformar el cuerpo- mente en un vehículo “divino”.
“Algunas personas desarrollan  debilidad en los miembros inferiores porque no han entrenado su cuerpo a través del hatha yoga. A través del hatha yoga debemos crear un equilibrio entre las dos fuerzas en el cuerpo físico: el pránico y el mental.” Swami Satyananda.
El conocimiento de las nadis ida y pingala es básico para el hatha yoga. A nivel físico su actividad rige las respuestas de los sistemas nerviosos simpático y parasimpático respectivamente. Así regulando la respiración para conducir la fuerza vital por pingala, los yoguis pueden acelerar su ritmo cardiaco y  su metabolismo y mejorar el funcionamiento de sus oídos y sus ojos. Por otro lado,  regulando la respiración para conducir la fuerza vital por ida, son capaces de ralentizar enormemente su metabolismo.
Ahora bien, la razón del control de la respiración (pranayama) es otra muy distinta. Quieren ir más allá del condicionamiento del cuerpo-mente e irrumpir en el dominio del Ser-Conciencia-Dicha trascendente. Para ello necesitan enfocar su fuerza vital y canalizarla por el eje de la columna hacia la coronilla, donde se encuentra el centro esotérico más importante.

Los siete centros psicoenergéticos (chakras)
Los chakras están distribuidos verticalmente en el centro axial. Son centros de energía vital, que vibran a distintas frecuencias.
Los elementos simbólicos vinculados a cada chakra sirven a los yoguis para construir complejas visualizaciones que estabilizan su mente y les permiten obtener los diversos poderes paranormales (siddhis) y el éxtasis.

El poder serpentino (kundalini-shakti).
El aspecto más importante del cuerpo sutil es la fuerza psicoespiritual que se conoce como kundalini-shakti. La Kundalini es una manifestación microcósmica de la Energía primordial o shakti. Constituye el poder universal conectado con el cuerpo mente finito.
Según John Woodroffe Shakti es el Poder o la Capacidad cósmica. Es Dicha (ananda), Supra-conciencia (cit) y Amor (prema). Algunos la llaman “Inteligencia Divina”. Shakti es una fuerza consciente e inteligente.
El termino kundalini significa “la enroscada” y se refiere al hecho de que se visualiza como una serpiente durmiente, enroscada tres vueltas y media alrededor del falo (linga) que se encuentra en el primer chakra. Esta serpiente bloquea con su boca el canal central, en el lugar del primer nudo. Este simbolismo sugiere que la kundalini se halla normalmente en un estado de inactividad o latencia. El prana se utiliza para estimular y activar la energía latente de la kundalini.

Mediante el control de la respiración que extrae la energía vital (prana) de los nadis izquierda y derecha, forzándola a entrar en el canal central, la princesa durmiente se despierta. A menudo este proceso se explica como un calentamiento de la kundalini y puede compararse con el desencadenamiento de una reacción nuclear en la explosión de una bomba convencional. 
Gopi Krishna: “De repente, con un estruendo como el de una cascada, sentí una corriente de luz fluída penetrando en mi cerebro desde la columna vertebral. Recuperé al instante el autocontrol y permanecí sentado en la misma posición, manteniendo mi mente en el punto de concentración. La luz se volvía cada vez más brillante, el estruendo cada vez más ensordecedor, tuve una sensación de tambaleo y entonces sentí que me deslizaba fuera de mi cuerpo, enteramente envuelto en un halo luminoso”.

Esta experiencia fue bastante inesperada y descontrolada. Sin embargo, el objetivo del tantra-yoga y del hatha yoga consiste en inducir este acontecimiento en condiciones controladas para que el practicante no tenga que sufrir este tipo de efectos devastadores.  Fue  Gopi Krishna, más que nadie, quien democratizó el fenómeno de la kundalini. La dio a conocer al mundo moderno y promovió su estudio científico. Veía en ella el motor que se halla detrás de toda nuestra evolución psicoespiritual. Por un lado sostenía con firmeza que la kundalini es una realidad espiritual y, por otro, defendía apasionadamente que constituye el mecanismo biológico responsable, por igual, de la santidad, la genialidad y la locura.
El despertar de la kundalini es la esencia del tantra. El único objetivo del hatha yoga es despertar a la diosa oculta e inducirla a unirse y fundirse con el Dios igualmente oculto, Shiva, que reside  en el microcosmos del cuerpo humano.

Georg Feuerstein

Foto: Guillermo Porta